viernes, 21 de agosto de 2009

Y si fuera posible??

Es cierto que hace meses no posteo algo, pero aqui les posteo algo que llegó a mi correo y no pude dejarlo pasar y es que los dibujos parecen que nunca envejecen, pero nosotros apesar de los años nos reunimos y conversamos sobre los dibujos de antaño... y que si tienen 30, 50 u 80 años ah??

Les dejo una idea...

BARBIE CUMPLIO 50 AÑOS...



PIOLÍN cumple 60 años esta semana



COMO DEBEN ESTAR HOY EN DÍA, LOS HÉROES DE NUESTRA INFANCIA

Superman

Thor

Hulk Mujer Maravilla
Batman y Robin

Spiderman


"La vida es corta, quiebre reglas, perdone rápido, bese lento, ame de verdad, ríase sin control, y nunca deje de sonreír, por más extraño que sea el motivo. Puede ser que la vida no sea la fiesta que esperábamos, pero en tanto estamos aquí, debemos bailar...."

Recuerda que uno solo vive una vez, no pierdas el tiempo... disfruta y vive.

martes, 2 de junio de 2009

Antes de ir...

Las 6. Lo se por que mi despertador empieza a destrozarme los timpanos luego de una tranquila y silenciosa noche de descanso. No quiero levantarme, estoy bien caliente en mi cama en vuelta en mis cinco frazadas. Desearia quedarme ahi hasta aburrirme y después hacer quien sabe que. Veo el reloj en mi pared, las 6:10. si siguo pensando si es hora de levantarme o no llegaré tarde. Chester, mi gato, es relativamente otro de mis alarmas; siempre cada mañana se coloca al frente de mi puerta para maullar por su comida, y sigue maullando hasta despertarme. Digo despertarme porque levantarme no quiero. El parece que notarlo y como ultimo recurso empieza a arañar mi puerta.

-¡Rayos Chester, deja de hacer eso!- grito, pero el sigue con lo mismo. Como no quiero que me malogre la puerta me levanto a regañadientas. Chester se percata de mis movimientos, sabe que estoy enojada porque lo estoy maldiciendo. Chester no es tonto, sale disparado hacia la sala donde no lo pueda alcanzar.

-Desgraciado, ya te tirare por la ventana!!

El piso está frio, me hace temblar un poco. voy hacia la cocina y pongo el agua a hervir. Lo hago porque si no mi madre empieza con su discurso disque concientizador pero que más suena a como fregar a Paz.

... Como es posible que una señorita de tu edad sigua en la cama sin hacer nada... Es que acaso esperas que yo lo haga todo. Claro, hago el desayuno y tu bien gracias... blah blah blah...

6:20, ya eshora de levantar a las pitufas. Ana y Diana duermen en el mismo cuarto. Es por ellas que mamá se levanta temprano, pues todavia van al colegio - Engendros ya levantense!!
Aun con los ojos legañosos son más rápidas que yo, se levantan y se cambian sin contratiempos. escucho pasos en la sala, es mamá que seguro empezará con el discurso matutino. Corro hacia mi cuarto y veo que ya son las 6:25 - Bueno, bueno...ya es mi turno.

Mientras me cambio, oigo renegar a mi madre, es normal. El dia que no lo haga pensare que algo anda mal.

a las 6:35 ya estoy cambiada, alisto mi mochila y me voy al baño (si al baño)

-Ana valla a comprar el pan!!

Mientras me aseo veo a mi hermana correr al llamado de mamá, a veces pienso que mamá perce militar, con su caracter y voz imperiosa "Lechuzera... ni los domingos nos deja dormirm, a las 7 una ya tiene que estar caminando"

Bueno a pesar de todo, a lo Jaime Bayly, yo amo a mi mami...

A las 6:45 ya me voy, me dirigo al cuarto de mis jefes como de costumbre. Papá está ahi- Papá pasaje pesh - El es un gruñón, tengo que pedirle las cosas a maneritas (osea alabandolo) porque si no tambien me viene con el discurso concientizador. Cuando estoy a punto de salir mamá me dice: ...y tu desayuno? - Mamá no tengo tiempo- le replico, y en su forma clásica fde reprenderme - Cuando estes vieja ya te voy a ver... enferma sin poder hacer nada y yo... Al cerrar la puerta tras de mi acallo los gritos de mamá. Veo mi reloj, 6:52. Justo a tiempo! lo bueno es que mi paradero está al frente de mi casa, lo malo es que un montón de gente esperando treparse a una combi, tenemos que guerrear por un espacio.

A las 7:00 luego de hacer un footing y un sorteo de personas, logro subir al bus y una vez dentro empiezo a soportar la 1:10 de trayecto que me llevará a Bau...

martes, 14 de abril de 2009

Hay condenado Fujimori...


¿Justa condena? Muchos se preguntarán si la sentencia a Fujimori es resultado de un proceso judicial justo o de una persecución política como aducen sus partidarios. Fujimori ha sido sentenciado a 25 años de prisión, la pena máxima por delitos de lesa humanidad. Fallo indiscutible ante la contundencia de los argumentos expuestos por el tribunal.

¿Qué tan arrepentido está Fujimori al saber que 17 años después se le enjuiciaría por violación a los D.D.H.H? Fujimori es señalado como el autor mediato de los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta en el que murieron 25 personas acusados de ser terroristas. No había pruebas que los incriminaran como tal, pero aún así los asesinaron. ¿Abuso de poder? Si. Todo acusado es inocente hasta que se demuestre lo contrario y tiene derecho a un juicio donde pueda ser juzgado por la ley. Pero a las víctimas de Barrios Altos y La Cantuta nadie los juzgó. Fujimori sabia que el destacamento Colina perpetraría una masacre, pero no lo evitó. Lo que se demostró en este juicio es que los crímenes fueron replicas ante los atentados terroristas que ocurrían en el país. Sea cual sea el método, ninguna justifica la muerte de un inocente.

La política antisubversiva que rigió durante su mandato se confirmó el 5 de abril de 1992 cuando, desconociendo toda ley peruana, dio un golpe de estado y dictó una serie de normas dándole el máximo poder a las FF.AA. que dio como resultado la captura de Abimael Guzmán el 12 de septiembre de 1992, hecho que aprovechó para aumentar su popularidad en la población. ¿Pero acababa así Fujimori con la subversión? ¿Fue necesario combatir al terrorismo con terrorismo? La política de terror que aplicó demostraba su autoritarismo y arbitrariedad en el poder. Los excesos de este sistema se apreciaban cada día más, cada vez había más muertos y la palabra masacre comenzó a aparecer todos los días en los diarios.

Pero parece que la conciencia de los fujimoristas está envuelta en un pragmatismo ignorante de democracia en donde solo comentan los hechos, sin importar a costa de que. Los partidarios de Fujimori alegan que no hay pruebas directas que demuestren que su líder sea culpable de estas matanzas. ¿Es que acaso es posible encontrar estas pruebas cuando los crímenes son organizados desde grupos de poder dentro del sistema de gobierno? Hay algo que debe estar claro, y es que ninguna ley peruana exige que las pruebas sean 100% concretas. El tribunal evalúa y valora cada una de las evidencias para poder determinar la certeza de las pruebas antes de emitir una sentencia.

En el caso Fujimori no existen pruebas directas, pero se validan las indirectas, las mismas que demostraron su responsabilidad en estos crímenes pues, el era la máxima autoridad en el estado y toda actividad se le consultaba primero.

En los más de 700 folios que contienen la sentencia, los argumentos expuestos son coherentes, consistentes y contundentes. El juicio ha sido ejemplar y llevado con mucha profesionalidad. La justicia no se dejó envolver por ningún momento por el ambiente político que siempre estuvo presente, la justicia actuó con total autonomía. Los 25 años son irrefutables. Guste o no nos guste.

Seguro que el 7 de abril del 2009 será añadido en los libros de historia como el día de la sentencia histórica. Por primera vez un ex mandatario elegido democráticamente es procesado por un tribunal en su propio país por crímenes de lesa humanidad y es hallado culpable. Mientras Keiko Fujimori canonizaba a su padre con fines políticos, la justicia peruana daba el ejemplo a todo el mundo por resolver un caso de carácter internacional con total firmeza. Este hecho es un precedente para los políticos que piensan que pueden ejercer sus cargos con arrogancia y burlarse de la justicia peruana creyéndose intocables. La justicia tarda (aunque sean 17 años) pero llega. Con esto se demuestra que nadie está encima de la ley. Los dictadores están avisados.

martes, 7 de abril de 2009

…Una Ilusión

¿Qué hacer después de terminar el colegio? ¿Estudiaré? ¿Pero qué? ¿Los 13 años en la escuela no eran suficientes? Había muchas cosas que le gustaban. Quería actuar, pero su madre casi le lanza la botella de vino en plena cena de año nuevo cuando se lo dijo, quería ser periodista, pero su padre al escuchar que no estudiaría administración le dijo que era una mala agradecida por todo lo que habían hecho por ella y blah blah blah. Al final una idea se le vino a la cabeza, parecía un plan en contra de ellos, porque a decir verdades ella no se imaginaba ser militar pero algo tenia que hacer y si eso la tenía lejos de casa, mejor.

Acababa de terminar la secundaria con 15 años y resolvió ingresar a la Escuela Naval del Perú (si, esa que tan elegante suena, pero que de elegante no tiene naa..) ; la decisión como era de esperarse trajo problemas, pero solo al inicio. Sabia que sus padres, al estilo antiguo, ya le habían previsto un futuro como administradora de la tienda que tienen de años (de toda una vida), pero sus padres terminaron aceptando su decisión, aún cuando su elección sonaba descabellado, pensaban que era un capricho por solo darles la contra (al proyecto familiar del cual no fue consultada… administración??) pero la “apoyaron” con la finalidad de que sus conciencias no les perturbara diciéndole que fueron malos padres.

Primero debía demostrarles que no era un capricho; y para ello se inscribió en una academia pre militarizada en donde el trato fue tan fuerte que padeció, sufrió e incluso pensó en desistir varias veces y no seguir más, especialmente los sábados de “masacre” realmente la dejaban sin aliento, pero sabía que no iba a poder soportar a sus padres decirle: “para eso dices que sirves”… su orgullo fue más fuerte y para su propia sorpresa... continuó.

Ser militar no le gustaba... al comienzo, pero poco a poco esos 5 meses hicieron que se desviva por la vida militar. Las experiencias le enseñaron que ahora podía resistir mucho más, ahora sabía que podía llegar hacer cosas que no se imaginaba soportar, ahora QUERIA SER MILITAR. Cuando salió de la academia estaba lista para enfrentarse a su nuevo reto, ingresar a la PRE de la Escuela Naval, la PRE ESNA, con la meta de exonerarse en tres de los seis exámenes que se tomaban durante el proceso de admisión de la escuela y si podía… contactarse con un padrino, “una vara”, quien la asegurase durante el proceso.

Fueron seis meses de estudio con ahínco y esforzada rutina (me consta... nunca habia visto tal empeño en ella, estaba tan segura de si y de lo que queria pues su determinación no solo involucraban el sentarse y resolver problemas o cumplir tareas, sino también el salir a correr por su cuenta, aprender a nadar y realizar ejercicios de fuerza para los 50 segundos de suspensión que le pedían). Ella se olvidó de los amigos y de la diversión. Para ella sólo existían sus libros (ooh!!!) y la prepa, como ella lo decía.

En Enero, una semana antes de que empiece el proceso de admisión ordinario, se entregaba la lista con los exonerados en los exámenes de físico, de conocimientos, y de aptitud matemática. Ella lo logró; se exoneró en los tres exámenes y por ende ya tenía el 50% de los exámenes aprobados, en 50 % ya estaría dentro. Confesó que su meta era esa y lo hizo, pero no pudo conseguir la vara… y eso fue lo que limitó pertenecer al ranking de los aspirantes.

Aún le quedaban tres exámenes por rendir; el primero era el examen médico para el cual tenía que ir al hospital Naval ubicado en la Av. Venezuela, estar dentro con tantos postulantes que hablaban por celular con sus padrinos la abrumó. Ella no tenía ni siquiera un bendito celular, así que no podía hablar ni siquiera con su papi, no todos tenían padrinos y eso la hizo sentir como un bicho raro.

Dentro del hospital lo que vio ella no tenía nombre; tanta falta de vergüenza le dio asco. Los postulantes que no cumplían con los requisitos para ingresar pasaban sin más ni menos, pues sólo llamaban a su padrino y al instante delante de los demás cambiaban los resultados, personas con soplo al corazón, personas “casi ciegas”, personas totalmente enanas y con sobrepeso pasaban los exámenes con una simple llamada telefónica. Eso la hacía sentirse insegura.

Le dio coraje no poder gritarles en la cara a cada uno de ellos porque eso para ella no era jugar limpio. Sabía que el que no debía entrar ingresaría en lugar de otro que realmente sí se lo merecía.

Después de tres días dieron los resultados del examen, ella también volvió a pasar aun con su clavícula rota producto de una jugarreta de infancia; más de la mitad de postulantes “volaron”, la mayoría mujeres. Se dio cuenta que no iba a durar mucho su suerte.

El día para el examen psicológico escuchó decir a los “apadrinados” que en el fólder que contenía los exámenes de conocimientos debía estar una carta de recomendación y ella no la tenía. Entró al salón y respondió a una prueba muy inusual, los consejos de amigos que ya habían enfrentado a esa prueba la previnieron, sabía que lo había rendido bien, pero se percató que el psicólogo miraba su fólder frunciendo las cejas, el la trató muy amablemente pero su actitud cambiaba cuando miraba el fólder, como si quisiera encontrar un algo, cayó en la cuenta de que algo no iba bien y tal vez Dios la acompañaba hasta allí.

Después de cuatro días, una vez más estaba parada en el plantel de la Escuela, otra vez más tenía que esperar una hora parada con tacos para que traigan la lista y escuchar si pasó o no. Sí pasaba le faltaba tan solo un examen, el de entrevista, pero no llego a oír su nombre…No pasó.

Lloró con mucha cólera, coraje y dignidad; sabía que había dado lo mejor de si, pero eso parece no importarles a los marinos de hoy. Fue muy duro para ella ver como los ojos de sus padres se inclinaban con algo de pena y decepción. Era la hija mayor que no pudo con la elite y que su madre se acercaba cada noche a sobarle la cabeza para consolarla…

sábado, 28 de febrero de 2009

Aquel día (parte IV)

Mi padre salía a cada momento pata visitar a mamá y hablar con el abogado, así que yo me encargaba del negocio, atendía las llamadas y apuntaba el pedido, me mostraba fuerte hasta que el teléfono sonó.

- Alo buenas tardes? Algún pedido?

- Alo? Paz?

Esa voz distante, pero tierna… sabia quien era.

- Alo? Paz soy tu mamá…

Quería demostrar a mamá que era fuerte, que todo lo estaba llevando bien, pero… rompí en llanto al escuchar a mi madre después de un mes, sin verla, sin saber como está, sin abrazarla.

- No llores mi amor, todo va a salir bien, solo hay que tener paciencia

- Pero hasta cuando? Mamá estas un mes ahí… dime solo hasta cuando mamá, hasta cuando.

- No lo se hija- mi madre lloraba, era la primera vez que la escuchaba llorar, ella siempre fue fuerte y nunca le vi derramar una sola lagrima, pero esa vez… ninguna de las dos pudimos fingir, solo dejamos salir lo que llevamos dentro… lagrimas, tristezas y coraje…

- No llores ya? Tranquila ya cholita? Pásame con tu papá por favor, no tengo mucha plata para volver a llamar.

Papá no está, salió a hablar con el abogado.

- ah! ya no importa mañana se lo diré. Entonces cuelgo hija, estudia, has tus tareas, cuida a tus hermanas si.

Y no escuché más, pero lo recuerdo todos los días… hasta hoy.

Para algunos un mes no es nada, solo es un mes, tal vez tengan razón, si un mes claro, si es que está de viaje. Pero que pasa si tu madre esta en una celda? Ya no es un simple mes verdad?

Lo demás era lo mismo, mi tío Miguel, hermano menor de mamá, me hablaba cada vez que venia y me daba las fuerzas para continuar, mi papá cada día más flaco pasándose las manos por la cabeza iba quitandose los pelos de la preocupación, mis hermanas en casa y yo…

-Paz le vas a tener que decir a Luz donde está tu mamá, creo que seria buena idea de que vallan a visitarla, quiere verlas…

- Estas seguro? No crees que…

- No. Tú dile nada más, creo que también está grande para estas cosas.
Ahora yo tenía que decirle la verdad a Luz, tenia 11, no se pero por un lado no quería ser solo yo quien mienta a Ana…

- Luz te voy a decir algo pero tal vez… no se, tal vez la noticia te…

- Ya Paz dime no más que pasa, es sobre mamá no?

- Si. Luz mamá ha tenido algunos problemas legales, problemas con la policía, fiscales, jueces y… más porquerías que existen en ese mundo de la ley.

- Policía? Que ha pasado?

- Mamá esta en la cárcel por un mal entendido, papá ya contrató a un abogado y ya están resolviendo el problema para que salga así que tu sabes que a veces hacer los papeles te demoras, pero ya va a salir no te preocupes que está bien atendida si

- En la cárcel? Mmm… hizo algo malo?

Su cara me decía que no había entendido mucho, aunque la palabra cárcel la había asustado un poco, pero lo tomó bien, tal vez porque a sus 11 años no sabía mucho del mundo de los libros y la ley.

- Papá ya le explique todo. Luz ya lo sabe

- Ya. Entonces el sábado en la mañana van a visitarla, para eso tiene que ir con falda…

- ¿Qué? ¿Con falda? Bromeas no?

- Las mujeres tienen que ir con falda para que la revisen pues, así que ya saben.

- Pero ninguna tiene falda papá, tú sabes que no me gusta mucho…

- Ya entonces la alquilaremos pues, ya veremos el sábado.

Ana había escuchado que el sábado veríamos a mamá y me preguntó si era cierto, yo como costumbre tuve que mentirle - “solo le vamos a depositar una carta en la agencia nada más, para que la lea donde tá la abuelita” - y para ese mismo sábado me dijo que tenia una carta para mamá, "se la depo...mmm ya?”. Caray, Ana recién había aprendido a escribir y hacia su primera carta… cuando me la entregó quería llorar, ese papel bond doblado en forma de cartita me parecio lo más lindo del planeta, queria llorar... llorar mucho, pero me contuve al verla saltar de alegría.

Tomamos el bus junto a papá, no dijimos nada durante le trayecto, cada uno estaba en silencio, pensando… nunca había estado en Chorrillos, que manera de conocer Lima carajo.

Nos alquilamos faldas para entrar, era fácil pues al frente del penal había una gran tienda que alquilaba faldas por montones. Si antes no me gustaban las faldas, ese día la odié, me estaba poniendo una maldita falda que de lo más seguro varias otras mujeres se la habían puesto y lo peor, para entrar a un penal… a visitar a su madre.

Hicimos nuestra cola unto con Luz, papá estaba a un lado, el no podía entrar pues los sábados solo es visita de mujeres así que dijo que nos esperaría en la puerta.
Mi hermana estaba junto a mí, pero me sentía… maldita, estaba entre una multitud de mujeres que también al igual que yo hacían “la cola” para poder entrar y visitar a una amiga, a una prima, hermana, tía, sobrina… a su madre y la gente en los carros que pasaban uno tras de otro miraba ese espectáculo.

Todas entraban con sus documentos, pero Luz y yo solo contábamos con fotocopias de nuestra partida de nacimiento, así llegamos al portón azul.

- Sus documentos?- le extendí las fotocopias, el de seguridad las veía- No pueden entrar solas porque ustedes…

- Vienen conmigo, son mis sobrinas que entran a ver a su mamá

Volteé y una mujer que nunca en mi vida había visto estaba diciendo que era mi tía…

- Usted viene con ellas?

- Si señor, son mis sobrinas

- Entonces usted se hace cargo de ellas, entren junto que su tía.

Y así entramos, agradecí a esa mujer efusivamente, me dijo que no me preocupara pero que si me anduviera con cuidado, que no recibiera nada de las demás pues mayormente esos “encargos” tienen droga. Fuimos revisadas por la seguridad femenina, vulgarmente, y cruzamos esa celda naranja que nos abría paso al cautiverio infernal.
Papá nos había indicado como llegar, la busqué con la mirada y encontré unos ojos brillantes que me miraban con alegría, pero con esa tristeza que te va acabando lentamente.

- Luz, mira allá está mamá, vamos.

- Si ya la vi, vamos rápido…

Otra celda naranja nos separaba de mamá, cerca de ella estaba también la señora Sofía y hablaba con la señora que dijo ser mi tía…

La ofrecí una sonrisa a mi madre, otra vez quise demostrarle que era fuerte, pero otra vez me desmoroné cuando nos abrazamos. Lloré como nunca antes lo había hecho, me sentía morir al ver a mi madre delgada, encerrada en una celda junta a varias otras mujeres que si cometieron actos delincuenciales. Lloraba de cólera por el maldito que montó toda desgracia que me tenia lejos de mi madre, lloraba de rabia por no poder hacer nada contra esa maldita jueza que puso su cochino sello de traslado a Santa Mónica, lloraba de coraje por no poder sacar a mi madre de ese cautiverio que la estaba consumiendo día a día, lloraba por todo… porque todo era una mierda.

Luz no entendía mucho pero se quedó abrazándonos y en un abrazo de tres nos quedamos por un largo rato… llorando.

- Como estas hija… bien?

- Me siento mal porque todo esto no es justo, me siento mal porque tu estás aquí y me siento mal por mentir a Ana todos los días inventándole donde estas…

Mamá lloraba y me decía que tuviera paciencia, que todo saldría bien y me maldije por hacerla llorar más.

- Ehhh, de ella quería hablarte, Ana me ha dado una carta para ti, le dije que estas de viaje donde la abuelita y me dijo que te la depositara.

La envoltura de la carta era una hoja bond, Ana le había hecho rayitas de color rojo como las verdaderas envolturas y la había pegado con goma. Se la di a mamá, ella lo desdoblaba derramando lagrimas y al leerla lloró más.

La señora que dijo ser mi tía por cosas del destino resultó ser la hermana de la señora Sofía, ella se acercó y lloramos, la conozco de años y me dolía tanto verla allí con mamá. Ella al igual que mamá tenía hijos y más pequeños y no podían visitarla pues iba a ser muy chocante para los ambos.

No fue la única vez que la visité, en las siguientes visitas no lloraba para darle fuerzas, pero en la oscuridad de la noche lloraba en silencio pues mamá seguía ahí y cada vez que recordaba la primera vez en que la vi en Santa Mónica lloraba aún más, hasta ahora… hasta estos días….

domingo, 15 de febrero de 2009

Aquel día (parte III)

Los días pasaban y mamá no salía aún, la acusación sobre ella y Gloria se había complicado pues mentir a la fiscal fue un gran error. Papá llegaba todas las noches más cansado que el día anterior y yo me desesperaba más al tener que mentir a Anita diciéndole que mamá se fue de viaje a la sierra a visitar a la abuelita por que se cayó.

- Y cuando va a venir mamá, Paz?- .... y Anita siempre pregunta...

- No lo se aún, pero ya debe venir negrita…- y para que no siga preguntando me despedí dandole un beso en la frente.

No podía concentrarme en clases, ya no recibía al mundo con una sonrisa en los labios. La vida me estaba jugando mal y para mamá lo era más.

- ¿Que tienes Paz? Te noto rara, es que pasa algo?

- No nada Katty, solo estoy un poco cansada por el trabajo... tu sabes, y mamá todavía no viene de su viaje.

- ¿Segura?.. O es que no me quieres decir que es lo que te tiene tan ausente, pareces estar… en otro planeta? Ya no sonríes, tienes problemas en casa?

Sonrío para mostrarle que no – En serio, solo estoy un poco cansada… nada más.

- Ok... Pero trata de dormir bien siquiera si!

- Ok... lo prometo

Ausente… ni siquiera podía sonreír, claro… con que ganas lo iba a hacer. Todas las noches hablaba con papá para que mantuviera al tanto, de cómo iban las cosas y siempre era lo mismo “ya vas a ver, ya va a salir, no te preocupes”. Pero hubo una noche en que sentí que la oscuridad absoluta, que ese cielo negro infinito que se alzaba sobre mi, me envolvía en sus sombras.

- Paz, tienes que ser fuerte. Las cosas no han salido como esperábamos.

- A que te refieres?

Su silencio me desesperaba, quería que me lo dijera ya, pero una parte mía pedía no escuchar más…

Dando un gran respiro dijo lo que sentenció mi vida durante 5 largos meses - Tu mamá fue llevada al penal esta trade … está en Santa Mónica.

Lo último taladraba mi cerebro a mil revoluciones. Mi madre en un… penal? Pero que es lo que está pasando? Como va a ir a un penal? Si mi madre no ha matado, ni robado a nadie? Cual es el delito? Vender libros y ganarse su dinero para que nosotras tubieramos algo que comer?

- ¿Por qué?

- Hoy… hoy fue un día con mala suerte. La jueza decidía hoy su caso, pero… maldita sea el momento en que robaron en su casa, se llevaron sus joyas, estaba tan… tan molesta que no se dignó en revisar los papeles, solo colocó un sello que decía traslado al penal.

… En el penal… en Santa Mónica… mala suerte… el abogado esta viendo el caso y dice que…

- Puta mare… ¿porque? Papá porque en… pero si no ha hecho nada, todo lo que dicen de ella es falso.

- Pero para la jueza no.

Mi madre siendo llevada a la carceleta del poder judicial, mi madre llevada en ese camión verde oscuro asqueroso con el logo de INPE, ese maldito camión que la llevó a un penal.

Mi madre en una celda y yo aquí hecha una reverenda mierda, ya no aguantaba mirar a Ana y mentirle todos los días diciéndole que mamá se fue de viaje a ver a la abuela, ya no aguantaba ver a Luz preguntar a papá de cuando va a venir mamá, ya no aguantaba no verla en casa y escucharla renegar como lo solía hacerlo, ya no aguantaba tener el regalo del día de la madre en su cajita sin habérselo podido entregar en su día. No aguantaba más soñar todas la noches llorar a mi madre en una celda… ya no quería saber más.

martes, 10 de febrero de 2009

Aquel día (Parte II)

- Ehhhhh… (Es que sabía tanto como ella, osea nada) la verdad no se.

- Papá?? Y mamá donde está? Porque no ha llegado todavía?

- No se, yo pensaba que iba a venir, no creo que se haya quedado en la casa de la señora Gloria, no se pues, donde estará?

¿¿Qué??… ayer me dejó preocupada solo con una simple respuesta que no me tranquilizó en nada y ahora?, se que algunas veces los problemas son de adultos pero… era mi madre de quien estábamos hablando y por más mocosa que fuera tenia derecho a saber que estaba pasando con ella.

Apenas tuve la oportunidad para hablar con él a solas… - Papá ya deja de mecerme pues y dime que pasa desde ayer si?

- ¿Que cosa? de que te voy a hablar yo a estas horas.

- De mamá pues papá y no te hagas… yo trabajo con ustedes desde pequeña y eso me hace lo suficientemente madura para entender lo que esta pasando, así que dime que es lo que tanto no quieres decir…

Su expresión delataba que lo que me diría no era nada bueno, sus arrugas se atenuaron más y marcaron el cansancio en él, se le veía viejo y no por los años vividos, si no porque estaba abatido, exhausto de lo que estaba viviendo en esos...dias...

- Tu mamá no vendrá todavía, no se exactamente cuando pero se va a demorar porque…

- Porque…?

- Ayer hubo batida en Torrico y se llevaron todo y a tu mamá también…

Lo que me decía llegaba lentamente a mi cerebro, y así... lentamente me imaginaba lo que había pasado.

… batida… se llevaron todo… y a tu mamá también…

- Espera. No entiendo. ¿Porque se llevaron a mamá? de que se lleven la mercadería lo entiendo pero… a mamá?

- Esta vez es distinto hija, creo que esta vez fue con envidia, han creado una historia como si tu mamá fuera mafiosa, dicen que es cabecilla de una banda de piratería y…

“¿Que? ¿Como que cabecilla de una banda?, pero ¿quien mierda dijo eso?”

- y…?

- Y… tu sabes que cuando te piden tus datos y todo eso siempre se dan nombres falsos para no tener problemas judiciales, tu sabes de eso pues? Y parece que todo esto fue muy bien montado porque fueron dos fiscales, la primera apunto el nombre falso de todas y la segunda verificó en la Reniec y se dan cuenta que estaban mintiendo… y por eso, más que todo por mentir a una fiscal es que…

- ¡¡Es que qué papá!!

- Tu mamá esta en una carceleta del ministerio público en Abancay, y se va a quedar allí hasta que vean su caso, pero va a ser rápido ya vas a ver.

"Mierda… mi mamá en una carceleta, mi madre entre rejas, mi madre sola en una jaula..."

- Y a la señora Sofía también, está junto con tu mamá, dicen que ellas dos son las cabecillas de toda esta…

- Mierda, eso es lo que es, una mierda papá... dime quien carajo dijo eso, quien?

Tal vez a papá le sorprendiera que en menos de cinco minutos dijera lisuras de tal calibre por primera vez, es cierto que ya las decía, pero no me imaginaba decirlas enfrente de ellos por lo muy conservadores que son y porque lo más probable era que el día que las dijera recibiría un golpe seguro, pero esta vez papá me escuchó y no me dijo nada, al contrario parecía que estuviéramos de acuerdo en que esas eran las palabras precisas…

- No lo sé… aún, pero ya lo sabremos, lo que si se es que sea quien sea lo hizo por envidia y ya me estoy imaginando quien fue el maldito, pero…- al ver que obviamente le iba a preguntar por ese maldito causante de toda esa cagada se apresuró al decir - … mejor prefiero asegurarme Paz, no quiero equivocarme de esa manera, pero ya sabrás hija. Solo ten paciencia y sobre todo con tus hermanas, está por demás decirte en que ellas no deben saber lo que está pasando.

- Si… claro, tienes razón, no… no te preocupes, no voy a decir nada.

- Ahora anda al colegio- estaba en trance, todo lo que me había dicho no podía estar pasando…- y ten paciencia hija, ya vas a ver que esto se va a arreglar rápido.

¿Colegio? ¿Creen que tenía ganas de ir al colegio?, lo que quería era saber quien fue el miserable que montó tremenda porquería sobre mi madre y la señora Sofía. Pero lo peor fue que ese día al bajar del carro rumbo al colegio veo en la portada de los periódicos un titular tan basura… Golpe a la piratería, banda de mujeres tenían almacén subterráneo con gran cantidad de...

- Que el Señor no me haya escuchado decir lo que dije en ese momento. Al ver el contenido odié al desgraciado que había escrito eso. Todo era mentira, esa nota no tenia ni una pizca de verdad.
Menudo periodista de mierda…

martes, 3 de febrero de 2009

Aquel día… (Parte I)

Una vez vi a un joven recurseándose como payaso en las calles, estaba sentado en la acera. Lo vi triste, cabizbajo y pensativo, era obvio que estaba preocupado “…En que pensaría, problemas?...” Bueno, todos los tenemos, pero lo curioso es que por más problemas que él tuviera, su trabajo es hacerte reír; pero a él… quien lo hace sonreír? Nadie… Confieso que a veces me sentía como una payasa, aunque tuviera algunos problemas (como todos) me gustaba hacer reír a mis amigos y no por creerme la graciosa, si no porque quería que todos estén bien, que todos sonriamos, que todos estuviéramos felices… aunque sea por unos momentos.

No es por echarme flores, pero desde pequeña tuve la fuerza para seguir adelante, de no darme por vencida fácilmente y de seguir mi camino por más obstáculos que viera en el. Llorar?? No!!, pensaba que si alguien me miraba derramar lagrimas, era como lloriquear como los nenitos y en ese caso mostraría que era débil y eso… ni de vainas. Recuerdo que por más que las películas me llegaban al corazón, por más caídas que tenía o por más golpes que recibía me aguantaba las lágrimas, me hacia la machín pes.

Pero hubo un día en que toda esa fortaleza y coraje no me fue suficiente.

Mayo del 2003, obviamente, el día de la madre estaba cerca y para mi suerte los trabajos que hacia para los vagos de la escuela me habían dado un sencillo, fue con eso que compré el regalo para mamá, sus clásicas cremas de mano, que de tanto usarlas las había terminado, así que mi regalo era el preciso.

Miércoles 5, faltaban cuatro días para esa fecha maternal y yo ya tenía el regalo; para ese mismo día el colegio había organizado un paseo a Chosica (la clásica), mamá y papá se apiadaron de mí y me dejaron ir (es que siempre les echaba una mano en la oficina y una salidita era lo mínimo pues).

Según el comunicado partíamos a las 9:30 de la mañana, pero como de costumbre el bus llegó tarde, caballero nomás cholito, en perulandia es así. Después de todo llegamos al club, era inmenso, había una enorme piscina, canchas de tenis, voley, fútbol y encima unos cerritos para trepar. Me sentía libre (es que ami no estaba pues), jugué tenis, nadé en la piscina y correteé los cerritos cantando con mis amigos las canciones que estaban de moda gracias a la radio que uno de ellos había llevado, todo estaba tan bien hasta que de un momento a otro mi cabeza parecía estallar, el dolor fue repentino e insoportable, nunca había sentido tanto dolor, y lo extraño de todo es que no entendía porqué. Mis amigos decidieron que mejor regresara al bus a descansar, pero apenas llegué el dolor desapareció, aún sentía algunos mareos pero ya no ese dolor que me taladraba el cerebro… ¿Qué había pasado? No lo sabría hasta caer la noche.

Papá llegó más tarde que de costumbre, era casi las 11 de la noche y por un momento pensé que era por el trabajo, pero su rostro no mostraba la clásica expresión de renegita, esta vez mostraba el ceño fruncido y sus ojos delataban preocupación, realmente estaba cansado y confirme que algo andaba mal cuando no vi a mi madre llegar con el.

- Paa… y mamá? Porque no ha llegado contigo?

- Ah tenido una reunión en el local. Vendrá más tarde pues… oye, mañana no tienes que levantarte temprano para que vayas al colegio? ya duérmete de una vez.

- Pero a que hora va a venir mamá?

- Ya te he dicho que más tarde, y ahora acuéstate.

- Bueno… vendrá tarde entonces. Buenas noches papá…

Era la 1 de la madrugada y mamá no llegaba aún. “Maldita sea, porque no llega si ya es tarde… y porqué papá no sabe nada”, y pensando en ella me dormí…

La Cuti (la seño que trabajaba en nuestra casa) se levantó temprano como todos los días a prepararnos el desayuno, hoy no desperté por los clasicos gritos matutinos de mamá

Oye ya?... Levántese… ya es tarde… a que hora piensas salir de la cama?... Cuidadito que después me digas que llegaste tarde ah y...” esta vez me levanté por la voz suave de Cuti...

- Chicas, ya levántense… el desayuno ya está listo, alístense para que lleguen temprano al colegio.

- ¿Mi mamá aún no ha llegado?

- No todavía, pero para que no se moleste tu mamá pues levántense rapidito.

Ana se había levantado, sus ojos recorrían la sala y era obvio que se preguntaba lo mismo que yo - Paz?? Donde está mamá?-

- Ehhhhhh… salió temprano, tenia que alistar un pedido…

Luz entra en escena y lo primero que dijo: Oye… sabes en dónde se ha quedado mamá?- bueno, no es que Luz tenga mamitis sino que mamá siempre era la bocina de cada mañana y al no verla en casa sin saber nada de ella, obviamente nos extrañaba mucho…

La extráñábamos mucho...

domingo, 25 de enero de 2009

¿Quién soy?


Era alrededor de las tres de la mañana y aún no dormía, obviamente ya era muy tarde para seguir despierta, pero mi mente se encargaba de hacerme recordar todo lo pasado, todo lo vivido.

Si ella es muy buena… mi hija me salió muy trabajadora … ella es mi orgullo… uy!! Si desde chiquitita me ha ayudado en el trabajo… ella es chamba… ella no ha tenido infancia… pobre mi chola, ella ha dado un paso rápido a la adolescencia…

Menuda mierda. Mamá contando siempre en cada reunión ese bendito discurso sobre quien soy. La verdad mamá, realmente estas lejos de llenarme de orgullo, cada vez que dices eso me siento realmente miserable al recordarme que no he vivido una etapa... esa “etapa”.

Estoy en mi cama, sigo pensando en quien soy yo. Recuerdo cuando aun no ingresaba a la universidad y me detestaba cada mañana al levantarme, no podía preguntarme quien soy…

“Otro día más y soy una don nadie, soy nada… nadie…”

Tal vez suena dramático, pero fue así como me sentía. Dicen que nadie mejor que uno mismo sabe quien es… en mi caso aún no termino de conocerme. Algunas veces tus amigas te dicen ciertas cosas (bonitas por cierto) por quedar bien... o lo que te dice tu enamorado solo por hacer de ese momento algo bonito… si la clásica de la mentira piadosa. Pero te has puesto a pensar en quien eres?...

Quien soy me volví preguntar y luego de largas horas llegué a la siguiente conclución.

Soy practicamente una niña al frente del juego de la vida en el que estoy forzada a ser alguien imponente, alguien que está condenada a fingir un estereotipo de mujer maravilla para los ojos de los míos, alguien que debe cuidar de sus acciones por la repercusiones que podría traer, alguien que siente miedo (un sentimiento que demuestra que no eres un idiota y porque es el sentimiento más sensato en el mundo), soy alguien que trata de que todo salga bien, que todo esté en paz (por más renegona que me tilden) soy alguien que defiende lo que más quiere en este mundo a toda costa, alguien que se preocupa por ti, pero no de mi, alguien que lo daría todo por ti y que se las arreglaría luego por vivir en este bodrio mundo dizque humanizado... alguien que quiere y te quiere.

Quisiera que tal vez las cosas pasadas que aún son el fantasma de mi existir se borraran de mi mente para vivir sin pensar en un pasado que sentencie mi futuro, quisiera simplemente que nadie clasifique ni tilde quien es quien, ni suponga quien será… solo quiero que me dejen demostrar sin ser criticada por lo que aún no empiezo…

Quisiera y quiero que me dejen ensayar mi futuro para luego cuando suban el telón, pueda demostrar de lo que puedo ser capaz.

Soy Shevyga, soy yo…

domingo, 4 de enero de 2009

Mi Refugio

Se que no todos tienen la suerte de tener su propia habitación, digo suerte porque compartir un cuarto con tu hermana, tu prima o tus padres es… mejor no escribirlo si no pensaran que soy chabacana (los que me conocen absténganse de opiniones).

Durante un buen tiempo compartí la misma habitación con mi hermana menor, y no es que reniegue de ella, pero la verdad era un caos. Mis padres siempre renegaban de nuestro dormitorio, gritaban (con ademanes de terror) que el cuarto no parecía de señoritas, que hasta un hombre era más ordenado y cosas por el estilo pero, por más que limpiara una y otra vez al día siguiente volvía a estar tan desordenado como si nunca lo hubieran arreglado. El orden solo me duraba el día de visitas y eso me sacaba de quicio porque yo lo limpiaba ceremonialmente y mi hermana se dignaba en devolverlo al desorden habitual.

Pero… un día mí incomodidad habitacional se terminó, papá decidió terminar de construir todo el segundo piso y yo… feliz de la vida al escuchar tal notición.

Es hermoso ver como tu cuarto va construyéndose parte por parte, cada vez que lo miras imaginas como seria al final, ¿donde irá la cama?, el ropero?, el escritorio? Tal vez una radio?, una tele?, una computadora?, un mini sofá inflable y…. si pues, empiezas a alucinar con millón de cosas para rellenar tu dormitorio. No se si lo harán todos, pero yo si, hasta realizaba planos administrando los lugares de mi cama y lo demás… cada vez que mostraba a mamá un dibujo de mi futuro cuarto se reía “Es un cuarto, no un mini departamento”.

Una vez construido faltaba el ultimo paso, el color. Mamá pedía un mostaza, papá un celeste, Luz un verde agua, Ana cualquiera (ella solo quería su cuarto de una vez) pero yo pedía a gritos mi color favorito, lila. Papá y mi tío dijeron que era un poco huachafo, pero yo quería lila.

- lila, lila, lila, lila.... LILA, LILA!!!!

Y punto; para sorpresa mía mamá abogó por mí, dijo que por los años que había esperado la casa, mi cuarto, lo más justo era que yo decidiera el color, pero solo de los cuartos porque lo demás lo decidiría ella. Así que se pintaron del color que quería, lila.

Un día al regresar de la oficina con papá, mamá me esperaba con una gran sonrisa…

- Hija, hoy te entrego tu cuarto… ya está terminado.

- ¿De verdad? ¿Al fin terminaron con mi cuarto?

- Si quieres duérmete hoy mismo en el suelo- me lo dijo con una mirada burlona.

Papá subió para ver los demás dormitorios o tal vez el suyo. Yo, como es obvio, subí corriendo a ver el mío. Aunque la iluminación era baja pude apreciar mi cuarto, terminada… por fin. Di varias vueltas apreciando lo que era mío, todo lo que había dibujado en los planos durante días vinieron a mí mente. Mamá sonreía, sus ojos brillaban de felicidad, quería llorar y me abrazó.

- Después de varios años de espera, aquí tienes tu cuarto hija… al fin.

Entendí porque lo decía, era por los años que esperamos juntas esto que al fin teníamos, nuestra casa; los obstáculos, los problemas, las trabas… al fin nuestra casa. Soy la mayor, y mamá sabia lo que significaba para mí tener mi cuarto, no era tener la preciada privacidad, sino el cumplimiento de un deseo que tuve por varios años. Recordé todo y más… quise llorar, pero mientras la abrazaba solo atiné a decirle gracias entre risas porque si me ponía más sentimental de lo que estaba mis hermanas se darían cuenta, y ellas que me vean así… ni a balas!! no me gusta que me vean llorar…

Han pasado cuatro años y ahora duermo tranquila, ya no reniego como antes, ahora lo hago solo cuando alguien entra a mi cuarto y coge mis cosas sin permiso (realmente me molesta) pero por lo demás no hay problemas.

Mi cuarto aún no está tan equipado como quisiera, eso se va llenando con el tiempo, pero lo que si tengo es una cantidad de libros debido a mi afición de leer (y gracias a la librería de mis padres pues voy y rapto varios libros para mi colección), las revistas sobre música es algo que tampoco me falta, algunas en ingles para poder desarrollar mi no tan fluido ingles, y por los posters que tienen, debido a ellas tengo mis paredes llenas por todos lados de posters de mis principales grupos musicales (Rammstein, No use for a name, Blink-182, Korn, Evanescence, Sum41, Papa Roach, Slipknot y…. bueno vraios más pes). Mi puerta tiene un decorado peculiar, un decorado que no le hizo mucha gracia a mi api. En la parte con vista hacia el exterior pequé unos stickers como “atención: prohibido el ingreso de personas no autorizadas” y “peligro, vivienda vigilada”, y hacia el interior escribí con tizas de colores los nombres de mis mejores amigos y de aquellos que dejaron su huella en mi. Papá cuando lo vio me dijo que eso era cosa de pandilleros y no de una chica de mi edad. Por eso cuando un día salí aprovechó y borró todo; no me di por vencida, le reclamé (obvio el cuarto es mío) y lo volví a hacer todo, lo dejé igualito. Al fin de cuentas es mi cuarto y yo duermo ahí, no el (suena arrebatado no? pero me vale).

Como ya imaginarán las paredes están pintadas de lila. Tengo un escritorio atiborrado de libros, revistas, papeles… en fin, todo lo que necesite para realizar los trabajos que me encargan en la universidad (es una vaina), a veces suelo escribir sobre las cosas que pasaron durante el día y aunque no tenga un diario, tengo un cuaderno de notas donde escribo con total libertad, una canción, pensamientos… simplemente escribo. No tengo una radio, pero si tengo un discman que papá me regaló por mis quince años, solo le conecto los audífonos panasonic (que no fue para nada barato) y listo, escucho a todo volumen las canciones que deseo disfrutar esa noche, es otro de mis hobbys además de leer. Hay días en que me encierro en mi cuarto y solo a escucho música hasta la 1 de la mañana o hasta quedarme dormida. Mi cómoda está prácticamente llena de discos, tengo aproximadamente 210, puede sonarles exagerado pero les invito a que vengan a mi casa y confirmen la cantidad, y eso que aún tengo pensado comprar más. Se que ahora gracias a la tecnología podemos “bajar” la música desde Internet, pero me gusta tener los álbumes de mis bandas favoritas, lo veo más original a pesar de ser bambas.

La computadora está en mi cuarto porque yo soy quien la usa más, aunque al principio esto desató la pelea entre Luz y yo, al final aceptó (¿Cómo? No se, pero hasta ahora se me hace raro); tengo una pequeña alfombra naranja con hilachas en los costados que hicieron que me enamorara del modelo instantáneamente. Mis peluches y mis cachivaches terminan de rellenar mi cómoda…, es con esto con que poco a poco voy llenando mi cuarto.

Cada día que regreso a casa tengo un refugio que aunque no me libere de los gritos de mamá, me ayuda mucho en las noches cuando necesito de un lugar donde pueda pensar hasta las horas que se me de la gana, sin peligro y sin permisos, solo yo y nadie más.