
¿Justa condena? Muchos se preguntarán si la sentencia a Fujimori es resultado de un proceso judicial justo o de una persecución política como aducen sus partidarios. Fujimori ha sido sentenciado a 25 años de prisión, la pena máxima por delitos de lesa humanidad. Fallo indiscutible ante la contundencia de los argumentos expuestos por el tribunal.
¿Qué tan arrepentido está Fujimori al saber que 17 años después se le enjuiciaría por violación a los D.D.H.H? Fujimori es señalado como el autor mediato de los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta en el que murieron 25 personas acusados de ser terroristas. No había pruebas que los incriminaran como tal, pero aún así los asesinaron. ¿Abuso de poder? Si. Todo acusado es inocente hasta que se demuestre lo contrario y tiene derecho a un juicio donde pueda ser juzgado por la ley. Pero a las víctimas de Barrios Altos y La Cantuta nadie los juzgó. Fujimori sabia que el destacamento Colina perpetraría una masacre, pero no lo evitó. Lo que se demostró en este juicio es que los crímenes fueron replicas ante los atentados terroristas que ocurrían en el país. Sea cual sea el método, ninguna justifica la muerte de un inocente.
La política antisubversiva que rigió durante su mandato se confirmó el 5 de abril de 1992 cuando, desconociendo toda ley peruana, dio un golpe de estado y dictó una serie de normas dándole el máximo poder a las FF.AA. que dio como resultado la captura de Abimael Guzmán el 12 de septiembre de 1992, hecho que aprovechó para aumentar su popularidad en la población. ¿Pero acababa así Fujimori con la subversión? ¿Fue necesario combatir al terrorismo con terrorismo? La política de terror que aplicó demostraba su autoritarismo y arbitrariedad en el poder. Los excesos de este sistema se apreciaban cada día más, cada vez había más muertos y la palabra masacre comenzó a aparecer todos los días en los diarios.
Pero parece que la conciencia de los fujimoristas está envuelta en un pragmatismo ignorante de democracia en donde solo comentan los hechos, sin importar a costa de que. Los partidarios de Fujimori alegan que no hay pruebas directas que demuestren que su líder sea culpable de estas matanzas. ¿Es que acaso es posible encontrar estas pruebas cuando los crímenes son organizados desde grupos de poder dentro del sistema de gobierno? Hay algo que debe estar claro, y es que ninguna ley peruana exige que las pruebas sean 100% concretas. El tribunal evalúa y valora cada una de las evidencias para poder determinar la certeza de las pruebas antes de emitir una sentencia.
En el caso Fujimori no existen pruebas directas, pero se validan las indirectas, las mismas que demostraron su responsabilidad en estos crímenes pues, el era la máxima autoridad en el estado y toda actividad se le consultaba primero.
En los más de 700 folios que contienen la sentencia, los argumentos expuestos son coherentes, consistentes y contundentes. El juicio ha sido ejemplar y llevado con mucha profesionalidad. La justicia no se dejó envolver por ningún momento por el ambiente político que siempre estuvo presente, la justicia actuó con total autonomía. Los 25 años son irrefutables. Guste o no nos guste.
Seguro que el 7 de abril del 2009 será añadido en los libros de historia como el día de la sentencia histórica. Por primera vez un ex mandatario elegido democráticamente es procesado por un tribunal en su propio país por crímenes de lesa humanidad y es hallado culpable. Mientras Keiko Fujimori canonizaba a su padre con fines políticos, la justicia peruana daba el ejemplo a todo el mundo por resolver un caso de carácter internacional con total firmeza. Este hecho es un precedente para los políticos que piensan que pueden ejercer sus cargos con arrogancia y burlarse de la justicia peruana creyéndose intocables. La justicia tarda (aunque sean 17 años) pero llega. Con esto se demuestra que nadie está encima de la ley. Los dictadores están avisados.
¿Qué tan arrepentido está Fujimori al saber que 17 años después se le enjuiciaría por violación a los D.D.H.H? Fujimori es señalado como el autor mediato de los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta en el que murieron 25 personas acusados de ser terroristas. No había pruebas que los incriminaran como tal, pero aún así los asesinaron. ¿Abuso de poder? Si. Todo acusado es inocente hasta que se demuestre lo contrario y tiene derecho a un juicio donde pueda ser juzgado por la ley. Pero a las víctimas de Barrios Altos y La Cantuta nadie los juzgó. Fujimori sabia que el destacamento Colina perpetraría una masacre, pero no lo evitó. Lo que se demostró en este juicio es que los crímenes fueron replicas ante los atentados terroristas que ocurrían en el país. Sea cual sea el método, ninguna justifica la muerte de un inocente.
La política antisubversiva que rigió durante su mandato se confirmó el 5 de abril de 1992 cuando, desconociendo toda ley peruana, dio un golpe de estado y dictó una serie de normas dándole el máximo poder a las FF.AA. que dio como resultado la captura de Abimael Guzmán el 12 de septiembre de 1992, hecho que aprovechó para aumentar su popularidad en la población. ¿Pero acababa así Fujimori con la subversión? ¿Fue necesario combatir al terrorismo con terrorismo? La política de terror que aplicó demostraba su autoritarismo y arbitrariedad en el poder. Los excesos de este sistema se apreciaban cada día más, cada vez había más muertos y la palabra masacre comenzó a aparecer todos los días en los diarios.
Pero parece que la conciencia de los fujimoristas está envuelta en un pragmatismo ignorante de democracia en donde solo comentan los hechos, sin importar a costa de que. Los partidarios de Fujimori alegan que no hay pruebas directas que demuestren que su líder sea culpable de estas matanzas. ¿Es que acaso es posible encontrar estas pruebas cuando los crímenes son organizados desde grupos de poder dentro del sistema de gobierno? Hay algo que debe estar claro, y es que ninguna ley peruana exige que las pruebas sean 100% concretas. El tribunal evalúa y valora cada una de las evidencias para poder determinar la certeza de las pruebas antes de emitir una sentencia.
En el caso Fujimori no existen pruebas directas, pero se validan las indirectas, las mismas que demostraron su responsabilidad en estos crímenes pues, el era la máxima autoridad en el estado y toda actividad se le consultaba primero.
En los más de 700 folios que contienen la sentencia, los argumentos expuestos son coherentes, consistentes y contundentes. El juicio ha sido ejemplar y llevado con mucha profesionalidad. La justicia no se dejó envolver por ningún momento por el ambiente político que siempre estuvo presente, la justicia actuó con total autonomía. Los 25 años son irrefutables. Guste o no nos guste.
Seguro que el 7 de abril del 2009 será añadido en los libros de historia como el día de la sentencia histórica. Por primera vez un ex mandatario elegido democráticamente es procesado por un tribunal en su propio país por crímenes de lesa humanidad y es hallado culpable. Mientras Keiko Fujimori canonizaba a su padre con fines políticos, la justicia peruana daba el ejemplo a todo el mundo por resolver un caso de carácter internacional con total firmeza. Este hecho es un precedente para los políticos que piensan que pueden ejercer sus cargos con arrogancia y burlarse de la justicia peruana creyéndose intocables. La justicia tarda (aunque sean 17 años) pero llega. Con esto se demuestra que nadie está encima de la ley. Los dictadores están avisados.
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